Si tuviese que escribir este artículo con el mínimo de palabras, sería a modo de telex y diría algo así:

Comprar dominio, renovar cada 2 años. Contratar hosting, renovar cada año. Comprar certificado digital, renovar cada año. Hacer el sitio, dejarlo online. Evaluar quién monitorea y mantiene el sistema.

No es una receta mágica ni universal, pero es un buen punto de partida para considerar los costos involucrados en eso que llamamos hacer una página web.

Con página web me refiero en este caso a una página corporativa que cumpla el objetivo más sencillo de todos: dar visibilidad a la organización y habilitar un canal de comunicación entre la empresa y sus potenciales clientes.

Los sitios web no se mantienen solos en el tiempo. En ese sentido es válido pensar en ellos como un auto que requiere mantenciones regulares y que estas deben ser realizadas por alguien capacitado. Incluso cuando hablamos de un sitio autoadministrable debemos considerar que hay ciertos aspectos del sistema que van más allá de lo trivial y que es preferible que lo vea alguien mejor preparado.

Esto puede parecer obvio, pero muchas personas que pagan por la construcción de un sitio web olvidan que -como dice el telex de más arriba- cada cierto tiempo se deben renovar algunas cosas sin las cuales el sitio no funciona. Otros factores importantes a considerar que afectan la estabilidad de un sitio web son las actualizaciones automáticas de partes del sistema (hosting, CMS, lenguaje de programación) y los posibles hackeos.

Voy a explicar cada parte del télex y lo voy a hacer imaginando que queremos crear un sitio web para mi negocio imaginario de venta de papas fritas online.

Comprar dominio

La compra de un dominio se refiere simplemente a pagar por ser el dueño de una palabra específica que identifique mi página web online.
Es importante entender que todos estos dominios web son completamente diferentes e independientes:

  • papitasfritas.cl
  • papitasfritas.com
  • papitasfritas.co.uk
  • papitasfritas.com.ar
  • papitasfritas.org
  • papitasfritas.edu
  • etc.

Por lo mismo, muchas empresas deciden invertir en la compra de varios de estos dominios para evitar problemas con la marca a futuro. No me gustaría tener un negocio que va en alza que funciona en https://papitasfritas.cl y luego enterarme que la competencia acaba de comprar https://papitasfritas.com para entregar el mismo servicio que yo.

La sigla después del punto se llama top level domain (TLD) y sirve para identificar (más o menos) a diferentes tipos de administraciones encargadas de los nombres de dominio.
En Chile el único habilitado para vender y administrar dominios punto CL es NIC Chile.
Otros dominios como COM, ORG y EDU pueden ser administrados por más de una organización y si alguien tiene dudas con respecto a dónde se compra un dominio lo más fácil es buscar en Google.

La elección del nombre es un tema que vale la pena revisar en un post aparte, pero en este ejemplo ya nos decidimos por “papitasfritas”. También decidimos que fuese CL así que estamos súper contentos con nuestro futuro imperio llamado “papitasfritas.cl”

Para comprar el dominio es necesario crearse una cuenta en el servicio que lo vende (en este caso NIC). Lo bueno es que así logramos tener un único lugar para poder administrar cada uno de los dominios que compramos en el tiempo. Revisar cuando expiran, renovar el nombre, etc.

¡Pagamos NIC! Bkn. Sigamos.

Contratar un Hosting

El hosting es -en términos sencillos- el computador en el cual se va a alojar el sitio web (que aún no hemos construido, ojo). Digo computador para hacerlo fácil: en realidad a estos aparatos les llamamos servidores, que son un poco más potentes, están construidos para estar encendidos por tiempo indefinido y que típicamente están en algún datacenter en alguna parte.
Es comprensible que, para alguien fuera del área, esto pueda sonar complejo pero hay muchísimos lugares en los cuales evaluar tipos de hosting y cantidad de servicios que se obtienen a diferentes precios.

Cuando se contrata un hosting es necesario decirle a NIC dónde está el servidor que se acaba de contratar. Esto se llama configurar el servidor de nombres.

¡Tenemos hosting! Bkn. Sigamos.

Comprar un certificado digital

El certificado digital es… neh. Mejor lo explico en otro post. Pero les digo lo siguiente: piensen en un certificado digital como un tubo (sí, un tubo) por el que viaja la información entre el hosting y el computador de tus visitantes, pero en forma encriptada. Gracias al certificado la información puede viajar por más de un computador sin que nadie más que el emisor y el receptor puedan desencriptar el mensaje. Sin un certificado la información en tránsito puede ser observada por cualquier persona (o sistema) que tenga acceso físico a los datos.

Hace unos años tener un certificado era algo que se percibía como opcional para sitios que no requerían niveles de seguridad específicos, pero actualmente buscadores como Google rankean mejor las páginas que cuentan con certificados digitales y han optado por bajar la calificación de sitios de buena reputación al no tener el famoso HTTPS en la barra de direcciones.

El certificado digital es algo que yo recomendaría que lo hiciese alguien con experiencia, pero también es cierto que los sitios que actualmente los venden han hecho del proceso algo bastante amigable y sólo depende del ánimo y motivación de quien está haciendo el trámite.

El objetivo final de esta etapa es tener un sitio web configurado en un hosting que responda a la dirección:

https://papitasfritas.cl

Aquí se termina la primera parte, pero quiero cerrar con una idea que para nosotros es de tremenda importancia:

El dueño del sitio web es la persona que, directa o indirectamente, paga cada uno de los servicios asociados al sistema. Es además la persona que mayor interés tiene en el buen funcionamiento del sistema, por lo que vale la pena entender de mejor forma los pasos descritos en este artículo. Aunque parezcan simples trámites.
Otra preocupación con respecto a estos pasos es el hecho de que cada servicio involucra la tenencia de credenciales con acceso de administración y que esas claves o cuentas deben ser administradas por alguien al interior de la organización y no por la empresa externa que provee los servicios de desarrollo.
Siempre es bueno mantener el control.